martes, 5 de abril de 2016

Otra frase.

"Las heridas sanan, pero las cicatrices quedan".
 
A todos, en algún momento de nuestras vidas, nos ha calzado perfectamente este dicho.  Y no voy a explicar el por qué en este momento.

lunes, 4 de abril de 2016

Luto.

Hoy, no quiero decir mucho.

Aparte de que volvió la lluvia, se cumplieron dos meses de la partida de mi abuelo Francisco.  Hace pocos días, se cumplieron tres meses de la partida de mi abuela Elvira.  Ambos eran mis abuelos paternos.

Me hacen falta.  Solía visitarlos cuando debía ir a San Antonio de Anapoima.  El miércoles pasado encontré una foto donde aparecían tanto mi abuelo Francisco como mi abuelo Jorge y créanme, quise llorar.

Hoy no podía aguantar las lágrimas.  En algún momento le dije a mi abuelo que quería irme antes de él.  Él me dijo el pasado Diciembre que estaba listo para irse y pensé que él dejaría primero este mundo.  No se cumplió.  Mi abuela Elvira se fue primero y eso fue un golpe durísimo tanto para él como para Don Norman.

Tarde o temprano, a él le llegaría su hora.  Y ese 4 de Febrero, antes de las cinco de la mañana, no sin antes despedirse de mi hermano vía telefónica, y el mundo, en una señal extraña, le manifestó a mi hermana que partiría, fallecía para acompañar a la persona que por más de cincuenta años lo acompañó en esa vieja casona.

Me hacen falta ellos, queridos amigos, pero así es la vida.  Agradezco de corazón los mensajes y las llamadas que me dejaron en esos días tristes.  Dios los bendiga.

domingo, 3 de abril de 2016

Vaya encierro.

No quería saber de muchas cosas hoy.  Ni de las marchas, ni del paro armado patrocinado por los remanentes de los paramilitares.  Sí quería saber algo del fútbol y por ello, aparte de despertarme tarde, ni quise salir de casa al estadio para ver algo del campeonato local, me quedé en casa redactando unos documentos que requiero para hacer algo a mitad de año.

Lo cierto fue que el tiempo se pasó, literalmente, volando y llegó la hora de ver el partido que Atlético Nacional disputaría ante el Atlético Bucaramanga en Medellín.  El partido terminó con un marcador de sorpresa y de escándalo, siete a cero a favor de Nacional.  Mi mamá observó el partido conmigo e incluso se compadeció del portero del Bucaramanga; yo no había visto a Nacional meterle siete goles a un rival desde el 7-1 al Huila en el evento de 1996.

Terminé los documentos pasadas las seis de la tarde, y apenas pude salir para recoger unos paquetes en la esquina que da a la calle que lleva hacia Colsubsidio.  Veo las noticias y apenas pasó la sección de deportes, salí.  Sí, hasta esa hora salí a la calle.  ¿Y qué vi?  El mismo paisaje nocturno de todos los domingos por aquí, salvo algunos competidores del campeonato local que disfrutaban de su tercer tiempo.

Vuelvo a casa y escribo.  ¿Qué puedo decir?  Que fue un increíble encierro.  Y que sabrá Dios si esto sigue así.

sábado, 2 de abril de 2016

Chiclayanita.

Emilio Santisteban Niño fue un compositor peruano, originario del Departamento de Lambayeque, nacido en 1901 y fallecido en 1983.  Su obra musical se basó en la música propia del norte del Perú, y que de por sí, se convirtió en la música que identifica a ese país en el mundo, la marinera.

Su primera composición musical fue esta canción que voy a compartir ahora, denominada "Chiclayanita", una marinera que suele ser interpretada por muchas bandas de viento peruanas e incluso, dentro de algunos festivales de danza muy reconocidos en ese mismo país.

La razón por la que hoy trato de esta música, es el haber escuchado un acorde muy similar en el final de un video donde se resume un partido de la selección de fútbol del Perú en el Mundial de 1978 realizado en Argentina.

¡Sírvanse escuchar y disfrutar!


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"Chiclayanita, dame tu amor.
Chiclayanita, dame tu amor.
En prueba de mi cariño, contigo me voy a casar.
En prueba de tu cariño, contigo me voy a casar."

 "Chiclayanita, dame tu amor.
Chiclayanita, dame tu amor.
En prueba de mi cariño, contigo me voy a casar.
En prueba de tu cariño, contigo me voy a casar."

"Qué será de mi chiclayana,
que va vendiendo por la Calle Real.
Qué será de mi chiclayana,
que va vendiendo por la Calle Real."

"Ahí batiendo su pañuelo,
enseñándome a acariciar.
Ahí batiendo su pañuelo,
enseñándome a acariciar."

  ♫

viernes, 1 de abril de 2016

Lista de regalos (actualizada).

Llegó Abril con su alegría y su locura, dirán algunos, pero para mí, este viernes no ha sido muy feliz.  Se cumplieron tres meses de la partida de mi abuela Elvira -sí, preciso un 1 de Enero, pasada la Nochevieja- y ahorita no ando con muchas ganas de hacer cosa alguna, por las situaciones recientes.

Este año me permití dar algunos gustos y cumplir algunos de mis deseos del año pasado, conforme lo cité en este texto.  En este año, algo ha cambiado, y me permito escribir de nuevo el texto, cambiando cosas y añadiendo otras.  En fin...

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Siempre he deseado muchas cosas materiales e inmateriales, queridos amigos y queridas amigas, pero no me gusta fastidiarlos pidiendo y pidiendo como chino chiquito que satisfagan esos deseos.  Siempre pienso y digo que la mejor forma de cumplir tales deseos es luchando por ellos por cuenta propia.  Así he conseguido algunas cosas, no todas, porque esas cosas que no he podido conseguir han superado mis esfuerzos.  He aprendido a vivir con poco y con prácticamente nada, porque me considero alguien humilde y mi propia vida y mi propio origen me han enseñado a valorar lo que tengo a mano y lo que dispongo para conseguir lo que falta.

Todos los mortales siempre desean tener algo material que los satisfaga, por muy pequeño que sea, y yo no soy la excepción.  Me reitero, no soy de esos que piden cosas imposibles.  No me exceptúo de soñar con un Ferrari o con una mansión, pero es demasiado para mí a esta hora de la vida.

No siendo más, esta es mi lista de regalos que he deseado por siempre.
  • Una máquina de escribir. (Me la dieron cuando estaba en quinto de primaria, la debo arreglar)
  • Un par de zapatos pistones y otro apache. (Los tuve cuando estaba en el colegio y en la universidad, por vejez los cambié)
  • Una camisa blanca que no sea de uniforme colegial. (La compré la antepasada Navidad)
  • Una guayabera. (Me la regaló mi mamá, no recuerdo cuándo, la tengo en buen estado y la uso)
  • Una cámara digital de aficionado. (Tengo dos, una para reparar y la otra es mi bien más preciado, es mi herramienta favorita)
  • Mi propio computador. (El Julio antepasado lo recibí, funciona y muy bien)
  • Una cámara digital semiprofesional.
  • Una cámara de video(La compré en Enero, la uso de vez en cuando, pero pronto verá acción)
  • Un trípode. (Lo adquirí para el último Concurso de Bandas)
  • Una boleta del concierto de Kiss el 10 de Abril (e ir a ese concierto, por supuesto)  (No se pudo asistir, el sistema para vender boletas es algo excluyente)
  • Una camiseta de cualquier temporada -y original- de Atlético Nacional. (Tengo dos, más una réplica)
  • Una camiseta de otro club colombiano. (También tengo dos, una la compré cumpliendo una promesa en un Diciembre)
  • Una camiseta de selección nacional. (Tengo dos, del mismo color base, de equipos distintos)
  • Una camiseta original de la selección argentina de fútbol.  (La compré, y eso que por poco me arrepiento, en Noviembre pasado)
  • Una camiseta original de un club extranjero que me agrade.  (Fue mi "auto-regalo" el año pasado)
  • Unas zapatillas para correr. (Las compré en la Navidad antepasada, son de una de mis marcas favoritas, y creo que voy a necesitar otras)
  • Un Nokia Lumia 520. (Lo compré para Octubre antepasado, lo quería desde hace rato)
  • Un pantalón de dril de color oscuro. (También lo compré junto a las zapatillas)
  • Unas botas Brahma Biker. (Fue mi regalo anticipado de cumpleaños, las compré hace un año)
  • Completar mis álbumes Panini.
  • Un cronómetro profesional.
  • Una caja de herramientas.
  • Un Motorola MotoG, edición Ferrari.
  • Cursar mi postgrado.
  • Conocer Manizales. (Viajé a finales de Enero del año pasado, volví este año)
  • Conocer Cali.
  • Volver a Medellín y a El Retiro.  (¿Qué creen ustedes?)
  • Conocer, algún día, el mar (aunque eso no me afana).
  • Ver un partido de Atlético Nacional en Bogotá.
  • Ver un partido de Atlético Nacional en Medellín. (Insisto, ¿qué creen ustedes?)
  • Conocer Bucaramanga.
  • Conocer Armenia y Pereira. 
  • Unas zapatillas nuevas para practicar microfútbol, de mi marca favorita.
  • Llenar el álbum de la Eurocopa 2016.
Esa es mi lista.  Hay algunas cosas que deseo y decidí no transcribir, pues son más aspiraciones personales que a decir verdad, debo resolverlas con mi propio esfuerzo, en especial una que anhelo bastante.  Ojalá esas aspiraciones se cumplan pronto.

De resto, habrá tiempo para cumplir lo que he listado, quizá el suficiente, quizá no.  Si ustedes quieren agradar mi día regalándome algo de esa lista, lo aceptaré con el mayor de los gustos.  Si no pueden hacerlo, no hay problema, no pasa nada, lo importante es el buen corazón que tengan.  No se pudo asistir al concierto de Kiss, menos al de los Rolling Stones; dudo mucho que ese último grupo vuelva algún día a Colombia.  

Agradeceré, de antemano, y con la mejor disposición posible, todos los presentes, saludos, llamadas telefónicas, mensajes, manifestaciones de cariño y similares que envíen para mi día.  Me alegrarán ese momento, que tan amargo y triste ha sido en algunos años.  Que Dios los bendiga e ilumine sus corazones y pensamientos.

¡Nos veremos pronto!