domingo, 31 de mayo de 2015

31 de Mayo de 1989.


Hace veintiséis años, el fútbol colombiano escribió una historia.

Atlético Nacional, el equipo del cual soy hincha, ganó por primera vez para Colombia el título de la Copa Libertadores de América.

Nunca olvidaré ese penal de Leonel Álvarez después de esa tanda nerviosa de penales.

Sí, estaba muy pequeño, pero mi primera imagen que recuerdo sobre fútbol es esa, ese penal de Leonel.

Sé que en esos tiempos ciertas polémicas florecieron, pero no es el momento de abordarlas ni de pelear por ellas, a todos nos afectó.

Lo que verdaderamente importa, es que pudimos demostrarle al mundo que se pueden ganar títulos a punta de fuerza de voluntad y de buen fútbol, como el que profesó este Nacional.

El Campín, aquella casa que quiero conocer junto al Atanasio, fue el escenario de esta fiesta.

Y cada 31 de Mayo, recordamos a ese gran equipo que venció toda adversidad y a todo tipo de rivales para conseguir lo que muy pocos clubes en América han conseguido, la Copa Libertadores.

¡Muchas gracias por todo y por esta Libertadores, Atlético Nacional!

domingo, 24 de mayo de 2015

"Blood Red Sandman".

Finalizo mi trilogía de Lordi con esta canción, de mis favoritas.

El 14 de Abril del 2004, Lordi lanza el álbum "The Monsterican Dream", el cual comprende este tema.  Originalmente se denominaría "Blood Red Santa", pero un funcionario de BMG en Finlandia pensó que el nombre sería muy ofensivo para la Navidad y que mostraría una imagen violenta de Santa Claus, así que la banda decidió renombrarla a "Blood Red Sandman" conservando la rítmica.

Se cree que la letra tiene referencias tanto a Freddy Krueger como a Jack el Destripador, pero Lordi realmente creó un personaje que difiere de estos personajes del terror y de una versión demoniaca de Santa Claus.

Bueno...  ¡A disfrutar la canción!


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"They called me 'The Leather Apron',
they called me 'Smiling Jack',
they prayed to the heavens above,
that I would never ever come back.

"Can you hear how the children weep?
Chills of fear like a sawblade cutting deep."

"Once again there is pain,
I bring flames, I bring cold,
I'm the Blood Red Sandman, coming home!
On this unholy night I will make you my own,
Blood Red Sandman, coming home again!
I'm coming home again!"

"Red drops stain satin so white,
the way I sign my name,
the neighborhood's pretty dead at night,
and I'm the one to blame."

"Can you hear how the children weep?
Chills of fear like a sawblade cutting deep."

"Once again there is pain,
I bring flames, I bring cold,
I'm the Blood Red Sandman, coming home!
On this unholy night I will make you my own,
Blood Red Sandman, coming home again!
I'm coming home again!"

"Scream all you want you won't wake up when you scream,
No-one leaves...  The Monsterican Dream!"

"Can you hear how the children weep?
Chills of fear like a sawblade cutting deep."

"Once again there is pain,
I bring flames, I bring cold,
I'm the Blood Red Sandman, coming home!
On this unholy night I will make you my own,
Blood Red Sandman, coming home again!
I'm coming home again!"

"Once again there is pain,
I bring flames, I bring cold,
I'm the Blood Red Sandman, coming home!
On this unholy night I will make you my own,
Blood Red Sandman, coming home again!
I'm coming home again!"

♫

miércoles, 20 de mayo de 2015

El camino que no quise tomar.

Durante todo mi bachillerato me propusieron que me presentara a un examen de admisión en la Universidad Nacional, en la Pedagógica o en la Distrital.  Tenía, para ese entonces quince años cuando llegó la hora de decidir y como aún era inocente y no quería arriesgar demasiado, gracias al temor de fracasar en el intento, no me presenté a ningún examen de admisión.

Quizá también me cogió la noche cuando supe de esas posibilidades.  A cambio, se dio todo lo de Girardot, la primera opción en la Cundinamarca, la beca de la Piloto y lo demás que sucedió.  A primera vista, no fue tan malo...

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Yorlady, aquella compañera que fue mi némesis por buena parte de mi carrera, hasta que le pidió perdón a todos, me comentó algún día que no debía estar estudiando lo que terminé estudiando, sino Estadística o Ciencias del Deporte, pues me pilló jugando con tablas de posiciones y marcadores, cosas de deportista aficionado -y que me sirven mucho para algunas cosas que hago ahora-.  Intenté cursar una tecnología en Deporte, a distancia sobre el 2010, pero el experimento fracasó por falta de recursos.  Y de la Estadística, bueno, no sabía de la existencia de esa carrera profesional hasta hace muy poco y por cuestiones que preferiría no contar ahora..., lo cierto es que fue una de mis asignaturas favoritas en lo que duró mi carrera.

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Pues bien, a mala hora me vino el remordimiento por no intentar presentarme a esos exámenes.  Quizá hubiese clasificado, de acuerdo, pero la sangre, representada en no abandonar las raíces, tiró durísimo.  Elegí Girardot y me fui a Bogotá tres años y medio después con cierto nivel de madurez y mucha ilusión, en la casa Piloto, como muchos de ustedes conocen.

No sufrí en toda esa etapa retraso alguno en el calendario académico, una de las grandes ventajas de las universidades privadas.  Cuatro meses y medio de estudio y dos de vacaciones entre semestres por costumbre.  Algunas fiestas sacrificadas -el bachillerato de mi hermano, por ejemplo- y muchas mañanas con solo un tinto encima y ahorrando dinero para tener algo para el resto de cada semana.

En algún momento viví el temor de los paros de las universidades públicas en Bogotá, pues la Nacional y la Distrital no están demasiado lejos de la Piloto, pero por fortuna, fueron solo sustos.  Igual, vivía únicamente para mi estudio y lo que hubiese que hacer en Bogotá cada día, donde la mitad debía pasarse allá.

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Veo hoy las noticias, y un pequeño respiro es disfrutado por este servidor.  Otra manifestación llena de piedras, artefactos explosivos y mucho gas lacrimógeno adornó el día en la Universidad Nacional.  Hace poco tiempo, los trabajadores de la misma universidad entraron en paro y por poco no llegan a un acuerdo.  Hace otros tantos años, la Cundinamarca y la Antioquia pararon y con graves consecuencias, en especial para el alma máter de los antioqueños.  También recuerdo las manifestaciones explosivas de la Pedagógica, viví al menos dos de ellas demasiado cerca de mi humanidad.

Mi hermano estuvo a muy poco de sufrir en carne propia las consecuencias de esas manifestaciones, pues una papa explosiva cayó a escasos metros de donde él se encontraba; esa papa terminó por afectar a otra estudiante que perdió dos dedos de una de sus manos, allá en Fusagasugá.  Me asusté mucho, incluso temí por su vida.  Cada vez que sé de manifestaciones así, me preocupo mucho por mis paisanos, porque ellos hacen parte de mí y saben que deseo que se encuentren bien.

Por esas situaciones, queridos amigos, no intento ahora ni intenté antes presentarme a una universidad así.  Respeto y admiro a los que lograron llegar por esa vía a esa etapa, sé de lo complicado de ese objetivo.  Pero, por lo que he visto y vivido, se han perdido muchos días de estudio por culpa de esos problemas y se han perdido también varios periodos vacacionales -los cuales para mí no son negociables- por recuperar esos días.  Además, mi edad ya no me deja pensar en intentar una segunda carrera, pienso ya en el posgrado.  Ya perdí demasiado y lo único que podría hacer es intentar recomponer el camino.  No me arrepiento de la decisión que tomé, aunque los fantasmas toquen la puerta.

Ese fue el camino que no quise tomar.  ¿Y si lo hubiera tomado?  ¿Sería otra mi historia?  ¿Tendría un futuro?  ¿Tendría todo lo que deseé?  Son incógnitas que nunca se resolverán.

domingo, 17 de mayo de 2015

"Time".

Sigamos con Jungle.  En la noche de hoy se presentarán en Bogotá, más exactamente en el Multiparque Bima, siendo teloneros de la banda local Bomba Estéreo junto a otras bandas nacionales.  La X hace el deber de transmitir este concierto.

Hoy comparto el otro gran éxito de esta banda británica, denominado "Time". La canción fue lanzada en Septiembre del año pasado y el video, dos meses antes.  El video, muestra a dos ancianos de razas históricamente contrarias -un blanco y un mulato-, bailando de forma vigorosa después de un inicio reposado y progresivo, para luego encontrarse en un salón de baile y continuar con la acción después de un breve reto.

¡Disfruten de esta maravillosa canción y su video, queridos amigos!


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"Say..., it how I'm feelin', 
Ain't easy,
you know, you know,
Time and time again!  O-Ooh!  Ooh!  Ooh!
Time and time again!  O-Ooh!  Ooh!  Ooh!
Say it again,
just hold on tight,
don't let in,
yeah!, I'll run alright,
don't let me,
ooh!, just let it out!
Time and time and time and time and time again!
Time and time and time and time and time again!"

Breakin', now I'm feelin',
you see me,
I know, you know.
Time and time again!  O-Ooh!  Ooh!  Ooh!
Time and time again!  O-Ooh!  Ooh!  Ooh!
Say it again,
ooh!, just hold on tight,
don't let in, 
yeah!, I'll run alright,
don't let me,
ooh!, just let it out!
Time and time and time and time and time again!
Time and time and time and time and time again!"

"O-Ooh!  Ooh!  Ooh!
O-Ooh!  Ooh!  Ooh!"

"Not even there,
what he's speaking of what is happenin',
my head is in space,
you know, you know,
time and time again!
Just hold on tight,
don't let in, 
yeah!, I'll run alright,
don't let me,
ooh!, just let it out!
Time and time and time and time and time again!"

"Ooh!, just hold on tight,
don't let in, 
yeah!, I'll run alright,
don't let me
oh, just let it out!
Time and time and time and time and time again!"

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lunes, 11 de mayo de 2015

Angélica.

Era Enero de 1994.  Yo ingresaba a sexto grado, al Colegio Departamental de Anapoima, proveniente de la Concentración Escolar Policarpa Salavarrieta, junto con otros niños de la misma escuela, de la General Santander y de la mayor parte de escuelas veredales cercanas en esta meseta.

Ese mismo año, entró a sexto grado, a mi salón, el de Sexto A, una preciosa niña hija de un conductor experimentado y reconocido y de una afable pero luchadora ama de casa.  Me refiero a Don Mario y a Doña Esther, los padres de la protagonista de esta historia.  ¿Quién es la protagonista?  Angélica María es su nombre, ella es la protagonista, nació un 29 de Agosto en esta meseta.

Venía de la General Santander, la escuela rival de la Policarpa por ese entonces, al lado de otro buen número de mis compañeros.  En ese instante, un mensaje claro y fuerte con destino a mis neuronas y a mi corazón encendieron una alarma inmediata.  Me sentí muy atraído por ella, a mis casi diez años de vida.  Un rostro perfecto, un cuerpo muy armonioso, podía ser una reina de belleza.

Algunas veces chocamos en ese sexto, por nuestros orígenes, por lo que sucedía en nuestro salón, pero nada de gravedad, al contrario que con otros compañeros y compañeras.  Pero, el verdadero primer momento donde aprecié y valoré su presencia en mi vida, sucedió en aquel paseo al Jaime Duque.  Tanto recuerdo que ella, junto a otra compañera, y no recuerdo si Marcela estuvo ahí, me acompañaron en la travesía del Infierno de Dante.

El tiempo pasaba y ella crecía y se convertía en una hermosa mujer.  Cada vez más, la miraba de reojo en pleno salón para apreciar su innata belleza.  En uniforme de diario, en uniforme de Educación Física, los días que había "jean day".  Igual, la apreciaba.  Nunca fui capaz de decirle que se veía hermosa, nunca en mi vida.  En 1996 ingresó a la Banda Municipal, fue mi compañera ahí y fue una excelente instrumentista interpretando fliscorno barítono.  Así también era más hermosa, interpretando un bendito instrumento.  Estuvo allí hasta Febrero de 1999, porque quiso concentrarse en finalizar bien su undécimo y lograr un sueño, como todos y como yo.

Recuerdo las veces que explotaba de ira cuando algún compañero la molestaba.  Recuerdo aquella vez que me pilló y me "jaló las orejas" cuando leía yo una revista Club Nintendo en aquella Feria del Libro.  Recuerdo aquella vez, en el salón de ensayos, en la que me dijo que cambiara la hoja en la que estaba transcribiendo un trabajo de Física de Décimo Grado.  Recuerdo las lecciones preparatorias para la Confirmación, la hice con ella.  Recuerdo sus recorridos en bicicleta.  Pero, recuerdo, gracias a los relatos de mis compañeros -pues yo no fui seleccionado para viajar-, aquel día donde no pudo interpretar ese solo en la obra "Malagueña" en Villeta.  Hubiera deseado estar ahí para consolarla y animarla desde lo más profundo de mi corazón.  Nunca lo hice.

No tuvo buena fortuna en su undécimo, pero se graduó de bachiller al igual que yo y tomamos caminos separados.  No supe nada de ella durante unos dos o tres años, por lo concentrado que estaba en mis estudios, hasta que me fui a Bogotá.

Desde que estaba en Séptimo, ella solo tuvo un noviazgo, el cual fue largo, duradero y bastante feliz pese a los problemas.  Ese novio, es su actual esposo.  Mucha gente no le tenía confianza ni estima, antes se le temía por su carácter altamente explosivo.  También salió de bachiller junto a mí, pero estaba en el otro salón, pues perdió algunos años de bachillerato.  Lo respeté mucho y aún lo respeto, porque aparte de que se lo merece...

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Un sábado por la tarde del 2003, fui a visitarla.  Ella decidió hacer su vida con él, su actual esposo.  Ya habían decidido tener un hijo.  Hice lo más correcto que cualquier ser humano que tenga buenos sentimientos hacia alguien en su corazón, felicitarla.  Hacer una vida con la persona que se ama y que de ahí se forme una familia siempre es digno de admiración, no solo de respeto.

Al año siguiente, se casaron.  Un sábado, también.  Recuerdo mucho que mi mamá y Marcela fueron a la ceremonia en el templo.  Esa noche, me llamó mi mamá y me dijo que Angélica, la misma Angélica que se casaba, mi compañera de colegio, me preguntó durante la ceremonia.  No pude ir, me encontraba en Bogotá intentando ganarme la vida.  Aún siento algo de remordimiento por no haber estado ahí.

Eso solo indicaba una cosa, ella me apreciaba.  Aún lo hace, sí, a pesar de que ya nuestras vidas son distintas.  De vez en cuando la veo en su trabajo y la saludo.  Ya formó una familia, y pese a esos sacrificios, sigue siendo igual de bella y radiante que cuando la conocí.

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A lo largo de esos seis años de colegio, mi sentimiento hacia Angélica era profundo, pero mudo.  Así como nunca fui capaz de decirle que admiraba su belleza, nunca fui capaz de decirle que me había enamorado de ella.  Perdidamente.  La quería.  Era un sentimiento demasiado inocente considerando mi carácter y mi propia forma de ser.  Tuve miedo de su reacción.  Tuve miedo de la reacción de su entonces novio.  Me callé.  Algunos de mis compañeros sabían de esto y en ocasiones, me molestaban; la respuesta era evitar que se diera cuenta.  ¡Hasta tuve miedo de acercármele en aquella tarde girardoteña donde apareció en vestido de baño, me intimidé mucho, se veía bellísima!

Quizá en algún momento supo de este sentimiento, pero no hubo tiempo ni lugar para confrontarnos y asumir las consecuencias.  Si lo supo, bueno...  Si no lo supo, está bien.  Nos apreciamos.  En algún momento compartimos situaciones alegres juntos, como en aquella exposición en la que le ayudé.  Cada 29 de Agosto la recuerdo, no tanto por los sentimientos, sino por lo buena persona que fue conmigo pese a todo.  Si la veo en ese día, le deseo y le desearé un Feliz Cumpleaños.

También debo agradecerle a Angélica el brindarme la mejor lección de vida que he recibido, el desearle siempre felicidad a la persona que se haya amado, por más utópico que sea.  Ella fue mi primer amor, a pesar de que fue un auténtico imposible.  Con gallardía y dignidad acepté las decisiones que tomó para su vida, porque lo deseé, porque quería que fuese feliz.  Lo logró.  Mi corazón, aunque estuvo triste en cierto momento, se alegró porque hizo lo correcto.  No hice ningún acto estúpido e irracional en contra de eso.  Pablo, ese novio y actual esposo, hizo también lo correcto, hacerla feliz.

Y esto, desear felicidad, es mi ley de vida.  Podré no ser feliz, pero debo pedir felicidad para los que están cerca de mí, en especial mis paisanos y mis paisanas, sin importar la distancia y los problemas que se hayan causado.  Así espero finalizar mis días.  Y si Angélica algún día me pregunta por esto, le responderé tal cual, sin ocultar nada, sabrá comprenderme.