"Tres lametazos y está adentro, más de diez años comiendo basura y está afuera".
La triste, increíble y difícil de aceptar realidad que ronda a muchas empresas y a este servidor, quien por obra y gracia de la lagartería y de la falta de sentido común está otra vez sin futuro.
Steven Haworth Miller (Milwaukee, Estado de Wisconsin, Estados Unidos, 5 de Octubre de 1943), conocido por todos como Steve Miller, es un músico norteamericano que se inició como intérprete del blues y del blues rock, evolucionando gradual y exitosamente en la década de los setenta a un entorno más orientado al rock propiamente dicho y al pop.
En 1966, luego de abandonar la ciudad de Chicago, donde formaba una banda de blues con Barry Goldberg, formó su propia banda -The Steve Miller Blues Band-, en la ciudad de San Francisco. Luego de unas negociaciones con algunas disqueras, el nombre de la banda se acortó a Steve Miller Band, nombre que aún conserva.
Después de transitar por el ritmo psicodélico que imponía la escena musical a principios de los setenta, Miller decidió reorientarse hacia el rock, y en Junio de 1982, lanza junto a su banda el álbum que tiene por título este texto. A su vez, uno de sus sencillos, grabado en 1981 y lanzado poco antes del lanzamiento del disco, se denomina igual, "Abracadabra".
Se comenta que la canción fue inspirada por Diana Ross, a quien Miller conoció en un programa musical estadounidense donde ambos tuvieron la oportunidad de presentarse. El mismo Miller, muchos años después, que su disquera -Capitol Records- no creía en este tema y no quería lanzarlo en los Estados Unidos, pero en Europa sí fue lanzado por otra disquera -Phonogram- donde fue muy exitoso y que le motivó a no presentarse en los Estados Unidos durante su gira de promoción. Al saber de ese éxito europeo, Capitol decidió lanzar este tema en América, donde repitió éxito.
¡Sírvanse disfrutar de este maravilloso tema!
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"I heat up, I can't cool down, you got me spinnin', 'round and 'round. 'Round and 'round and 'round it goes, where it stops nobody knows."
"Every time you call my name, I heat up like a burnin' flame. Burnin' flame full of desire, kiss me baby, let the fire get higher!"
"Abra-abra-cadabra!
I want to reach out and grab ya! Abra-abra-cadabra! Abracadabra!"
"You make me hot, you make me sigh, you make me laugh, you make me cry. Keep me burnin' for your love, with the touch of a velvet glove."
"Abra-abra-cadabra!
I want to reach out and grab ya! Abra-abra-cadabra! Abracadabra!"
"I feel the magic in your caress, I feel magic when I touch your dress. Silk and satin, leather and lace, black panties with an angel's face."
"I see magic in your eyes, I hear the magic in your sighs. Just when I think I'm gonna get away, I hear those words that you always say."
"Abra-abra-cadabra!
I want to reach out and grab ya! Abra-abra-cadabra! Abracadabra!"
"Every time you call my name, I heat up like a burnin' flame. Burnin' flame full of desire, kiss me baby, let the fire get higher!"
"I heat up, I can't cool down my situation goes 'round and 'round. I heat up, I can't cool down, my situation goes 'round and 'round."
"I heat up, I can't cool down, my situation goes 'round and 'round."
Este mes será extraño. Tanto por lo bueno como por lo triste. Sí, quizá más por lo último. Sé que debo pasar la página, pero me pesa mucho la ausencia de mis abuelos. Pienso mucho en Don Norman, tendrá su primer cumpleaños sin ellos; todos nosotros pasaremos nuestra primera Navidad y nuestro primer Año Nuevo sin ellos.
Ojalá toda la carga de trabajo que se plantea para este mes se dé y rinda frutos. Lo necesito. El próximo año ya debo tener definidas las prioridades para mi salud y si le doy tiempo ahora, menos inconvenientes arrastraré. Quedará dinero y podré hacer algunas cosas de más. Que sea el tiempo y los resultados los que respondan las incógnitas.
Anoche, faltando muy pocos kilómetros para aterrizar en el Aeropuerto José María Córdova, un avión de matrícula boliviana afiliado a la aerolínea LaMia, se estrelló en las agrestes montañas del Oriente Antioqueño, más exactamente en Cerro Gordo, en el municipio de La Unión.
En ese avión, viajaba buena parte de la Asociación Chapecoense de Fútbol, equipo brasilero afincado en la ciudad de Chapecó, estado de Santa Catalina. Ellos, solo querían disfrutar y hacer realidad un sueño, jugar y ganar su primera final de competición internacional continental, la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional.
Setenta y seis personas, entre futbolistas, directivos, cuerpo técnico, periodistas y tripulantes, dejaron su vida en las faldas boscosas de esa montaña, diciéndole adiós al sueño que nunca se imaginaron alcanzar en tan poco tiempo.
Se van como héroes, con el aprecio y cariño que se ganaron de todos nosotros, no solo los hinchas de Nacional, quienes esperábamos una gran serie contra un excelente rival, sino todos los buenos hinchas de todos los equipos del fútbol colombiano y del fútbol del mundo. Es una pérdida irreparable, pero Chapecoense saldrá adelante y seguirá alegrando las vidas de todos aquellos que pueblan esta ciudad agropecuaria en el Brasil.
Como lo dice el título, y lo dijo también un periodista chapecoense al enterarse de esta triste noticia, "íbamos por una estrella y volvemos con setenta y una, en el cielo".
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Actualización de última hora: Gracias a las noticias y lo que se conoció horas después en el Brasil, de las ochenta y un personas que viajarían hacia Medellín solo abordaron setenta y siete personas, por razones que muchos desconocemos. De esas setenta y siete, sobrevivieron seis. Por esta razón el título original de este escrito ha cambiado y la frase que lo cerraba, han cambiado.
Estas fueron las palabras de uno de los dos delegados de la Asociación Chapecoense de Fútbol al conocer la magnitud del accidente de aviación que sufrió la plantilla de jugadores, el cuerpo técnico, algunos directivos, algunos periodistas y varios invitados especiales en la noche de ayer en las montañas del Oriente Antioqueño.